Los talleres de intercambio de saberes, conocimientos y experiencias se desarrollarán en jornadas presenciales, lideradas por los formadores y formadoras de Batuta. En articulación con la Institución Educativa, se convocará a los y las docentes, invitándolos a participar en estos espacios, que tomarán la experiencia musical como eje central y, al mismo tiempo, propiciarán una reflexión colectiva y un enriquecedor intercambio de saberes en torno a la labor docente, sus desafíos y oportunidades.
Cada sesión tendrá una duración de dos horas y se desarrollará de manera tanto práctica como conceptual. En los talleres podrán participar eventualmente un grupo de estudiantes de la Institución Educativa, con el fin de aplicar de forma práctica las estrategias pedagógicas abordadas.
Posterior a los talleres, cada uno de los docentes participantes de las Instituciones Educativas replicará las actividades con sus estudiantes, y hará las adaptaciones conceptuales y metodológicas necesarias en beneficios de sus estudiantes, temáticas, contextos y asignaturas.
Ejes metodológicos del proceso
Esta estrategia cuenta con cuatro ejes metodológicos que interactúan entre si como ejes articuladores:
1. Diálogo de saberes: Fomenta el reconocimiento mutuo de los conocimientos, experiencias y perspectivas que cada docente aporta desde su campo. Se privilegia la horizontalidad, el respeto por la diversidad y la construcción colectiva de conocimientos pedagógicos, con la música como punto común para establecer conexiones interdisciplinarias.
2. Aprendizaje vivencial y experiencial: Promueve la vivencia directa de la música como herramienta pedagógica, a través de la práctica, la exploración corporal, la escucha activa y la creación colectiva. Esta metodología permite que los docentes experimenten en carne propia cómo se puede enseñar desde y con la música.
3. Transversalidad pedagógica: La música se entiende como un lenguaje y una estrategia transversal, capaz de integrarse con otras áreas del conocimiento (lenguaje, matemáticas, ciencias, etc.). Este eje impulsa el diseño de actividades que articulen contenidos curriculares desde la musicalidad, fomentando aprendizajes integrales.
4. Contextualización y pertinencia cultural: Se parte de los contextos sociales, culturales y escolares en los que se desarrolla la práctica docente. La música local, tradicional o propia de los territorios es un recurso clave para construir puentes entre las disciplinas, respetar las identidades y enriquecer los procesos pedagógicos con sentido.
Las siguientes estrategias metodológicas permitirán conducir el desarrollo de las sesiones y estarán presentes en cada una de estas a través de distintas actividades pedagógicas.
- Lúdica
- Canción
- Exploración y Creación
- Cuerpo y Movimiento
a. Lúdica:
El desarrollo de actividades lúdicas en las sesiones está relacionado con el juego y la diversión y permite vincular el disfrute que conlleva al estado placentero, favorece la interacción social con otros y otras adoptando reglas para que sean acogidas por los participantes, con espíritu integrador y rehabilitador, promoviendo la rotación y participación desde diversos roles que favorecen la inteligencia intrapersonal y la interpersonal.
A través del juego es posible conocer y relacionarse con otros y otras, posibilita conocer el entorno y afianzarse en él de forma autónoma y creativa; es un medio que favorece los espacios de aprendizaje y las experiencias educativas de niños, niñas, adolescentes y jóvenes, pero también de sus docentes quienes pueden potenciar de manera intencionada en estas actividades la comunicación y la expresión corporal y oral de los participantes identificando y desarrollando sus habilidades. Además, el juego genera estímulos que promueven, el movimiento y el manejo de la espacialidad, la comprensión del mundo sonoro mediante la escucha de canciones, rondas, retahílas que contribuyen a la autoobservación, la interacción social y fortalecen la autoestima, generando alegría y bienestar.
b. Canción
La canción proporciona un terreno fértil para el desarrollo del lenguaje verbal, ya que se entrelazan los elementos musicales como la melodía, el ritmo y la armonía, con el lenguaje narrativo, el vocabulario y la expresión mediante multiplicidad de canales expresivos que se relacionan entre sí. El oído, la voz, el cuerpo, el movimiento y las emociones intervienen conjuntamente promoviendo la memoria, la capacidad de análisis, de síntesis y el pensamiento creativo, fundamentales para el desarrollo del lenguaje y la expresión verbal.
c. Exploración y creación
La exploración y la creación musical en el aula son importantes para el desarrollo integral de los estudiantes, ya que fomentan la interacción activa con los elementos sonoros de una manera dinámica y significativa. A través de la experimentación con instrumentos, la improvisación y el uso del cuerpo como herramienta expresiva, se incorporan conceptos musicales y se desarrollan habilidades de autoconfianza y autoconocimiento, permitiendo la comprensión de la música de forma orgánica, eliminando el temor al error y alentando un aprendizaje autónomo y creativo.
Además, la creación musical otorga a los estudiantes la oportunidad de plasmar sus ideas y emociones, fortaleciendo su capacidad de expresión y colaboración. Al involucrarse en la producción de sus propias ideas musicales, (piezas, canciones) los estudiantes adquieren una visión más amplia de la música como medio de comunicación y de conexión con su entorno, contribuyendo a su desarrollo artístico, a la empatía, la escucha activa y apreciación de la diversidad cultural, habilidades que aportan a su formación como ciudadanos críticos y sensibles.
d. Cuerpo y movimiento
Los docentes al trabajar la relación entre cuerpo, música y juego en los procesos educativos incrementan la posibilidad de expresión de los participantes, la comprensión del cuerpo como vehículo de disfrute a través de formas expresivas como la música o la palabra, adquieren un nuevo lenguaje corporal y sonoro que genera libertad y afianza el sentimiento de seguridad y la relación con los otros. (FNB, 2019).
Estas estrategias metodológicas: (a) lúdica, (b) canción, (c) exploración y creación y (d) cuerpo y movimiento, estarán presentes en cada una de las sesiones y estarán distribuidas en las siguientes temáticas.

